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El distrito de Lleida
Los textos árabes describen el distrito de Lleida como una región
rica en zonas agrícolas, sobre todo los valles del Cinca y Segre. También
se presenta un recinto fuertemente militarizado, donde el castillo era el asentamiento
habitual, dominando siempre vías de comunicación y caudales de agua,
probablemente debido al hecho de ser una región en contacto directo con los
condados. Durante el siglo X, se extendía entre el río Cinca al oeste,
la sierra del Montsec al norte, el valle del Ebro al sur y las sierras de Prades
y el Montsant al este. Como resultado de la conquista feudal, a lo largo del siglo
XI, este territorio vio reducida su superficie.
El historiador y geógrafo al-Himyari nos dejó una excelente descripción
de la zona:
"Lleida (Larida)
es una ciudad antigua que fue edificada junto al curso de un río que viene
del país de Gillikia, y que se llama Segre (Shikar): de éste se extraen
partículas de oro puro ... La ciudad domina una extensa llanura que se llama
Mascançà (Mashkican). La ciudad de Lleida tiene un territorio fértil,
a pesar de que la tierra de la región vecina sea estéril; tiene numerosos
jardines y frutos en abundancia. Está especializada en el cultivo del lino,
del cual existen muchas y excelentes plantaciones. Se exporta a todas las regiones
de la zona de las marcas. En el llano de Mascançá, encontramos numerosos
cultivos, granjas y pastos. Cada granja tiene una torre o refugio subterráneo,
donde se guarecen los colonos en caso de ataque..."
Con la desintegración del califato de Córdoba (1008) y la aparición
de varios reinos independientes llamados taifas, la Marca Superior desaparece como
división territorial y se convirte en uno de los principales y más
extensos de estos reinos, gobernado por la familia de los Banu Hud, con capital en
Zaragoza. Las luchas entre miembros de esta dinastía convirtieron Lleida en
el centro opositor y en la capital de la taifa de Lleida (1041-1081) que, bajo el
poder de Yusuf al-Muzaffar, alcanzó un gran apogeo tanto a nivel económico
como cultural y social.
El debilitamiento de los reinos taifas y las constantes luchas internas, favorecieron
el avance definitivo de la frontera. Así entre el siglo XI y la primera mitad
del siglo XII, las fuerzas condales consiguen conquistar todo el territorio de la
actual Catalunya. |
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