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La construcción
de una frontera
La derrota cerca de Poitiers , en el año 732, marca el inicio de una ofensiva
del imperio carolingio contra al-Àndalus. Con la entrega voluntaria de Girona
(785), los francos ocuparon fácilmente el Urgell, la Cerdanya y el norte del
Pallars y de la Ribagorça. El último ataque franco se produjo en el
año 801, con la conquista de Barcelona. Así quedó establecida
una tierra fronteriza entre el imperio carolingio y al-Ándalus que perduró
hasta el siglo XI.
Los francos organizaron el territorio ocupado en distritos administrativos llamados
condados, al frente de los cuales encontramos al conde, que posee funciones administrativas,
militares, policiales y judiciales.
Durante el emirato (756-927) y el califato (929-1008), al-Ándalus estaba dividido
en coras , al frente de las cuales estaba un walí o gobernador designado desde
Córdoba. La cora estaba dividida en distritos, desde los cuales se organizaban
la política tributaria y la gestión del territorio.
Como país fronterizo, tenía tres circunscripciones militares ólas marcas
(tugur)-, al frente de las cuales encontramos un qaid o jefe militar de quien dependían
a su vez los gobernadores de los distritos. La Marca Superior (al-Tagr al-ëala),
la más septentrional de territorio andalusí, tenía como capital
Zaragoza y estaba formada por los distritos de Tortosa, Tarragona, Lleida, Barbitanya,
Huesca, Zaragoza, Tudela, Calatayud y Barusa. |
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