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Legado
Los recién llegados, expertos agricultores, mejoraron el sistema de riego
de época romana e iniciaron, masivamente, la explotación de grandes
zonas de al-Ándalus. Introdujeron importantes innovaciones en el campo de
la irrigación:
- La captación
de acuíferos y su posterior canalización.
- La multiplicación
de las acequias.
- La generalización
del uso de las ruedas hidráulicas (norias y aceñas).
Asimismo introdujeron
nuevos cultivos de cereales, frutales y verduras: arroz, azafrán, caña
de azúcar, naranjo, limonero, morera, algodón, berenjenas, la sandia
y las espinacas. Los cultivos de secano más importantes eran el trigo, la
cebada, la viña, el lino y el esparto, mientras que el olivo y la higuera
se convirtieron en prioritarios. Hay que destacar también la ganadería
, sobre todo bovina y ovina , así como caballar y porcina.
El concepto musulmán de comunidad favoreció una civilización
marcadamente urbana, factor que se tradujo en una notable actividad mercantil. En
las zocos de las ciudades andalusíes se podían encontrar toda clase
de productos, algunos desconocidos hasta entonces como el marfil, el mercurio, el
incienso, el sándalo, el alcanfor, la mirra, el clavo y la pimienta.
En contacto del Islam con civilizaciones antiguas (china, persa, griega, etc.) propiciaron
la llegada a al-Ándalus de una serie de innovaciones, técnicas y disciplinas
que incluso fueron mejoradas: el papel, el libro, la cerámica vidriada, la
brújula, la pólvora, las industrias textiles, como la seda y el algodón,
los últimos avances en medicina, matemáticas y astronomía.
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